La Comisión de Leyes de la Asamblea Nacional debate desde esta semana la propuesta gubernamental para establecer un régimen transitorio, el cual sustituiría a partir del 1 de junio al estado de urgencia sanitaria vigente para frenar la propagación de la pandemia.
Si bien diputados del grupo dieron su visto bueno al pase sanitario como uno de los elementos del escenario futuro, la iniciativa genera polémica y críticas, con argumentos como el respeto a las libertades individuales.
El principio considerado es la necesidad de medidas que permitan no poner fin de manera brusca a las restricciones aplicadas frente a la Covid-19, al analizar que será necesario aprender a convivir por un tiempo con el coronavirus SARS-CoV-2.
En ese sentido, el pase en cuestión recogería el resultado negativo de una prueba de detección de la Covid-19, el certificado de vacunación contra el patógeno causante de la enfermedad o la confirmación de que la misma fue superada, eventuales requisitos para permitir el acceso a eventos con más de mil personas.
De acuerdo con el ministro de Salud Olivier Véran, el gobierno no prevé un control similar para las actividades de la vida cotidiana.
La apuesta del ejecutivo es acelerar la campaña de vacunación con la meta de inmunizar a más de 30 millones de franceses para mediados de junio, mientras avanza un plan de relajación de restricciones en cuatro etapas.
El lunes comenzó el proceso señalado entre el 3 de mayo y el 30 de junio con la eliminación del límite de desplazamiento de 10 kilómetros del hogar y del salvoconducto para salir de casa.
En próximas etapas reabrirán los restaurantes y sitios culturales y el toque de queda vigente desde diciembre iniciará más entrada la noche hasta desaparecer, pasos condicionados a la evolución de una pandemia responsable en suelo galo de 105 mil muertes.
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