A propósito del cercano anuncio por el titular del Trabajo, Olivier Dussopt, de los detalles de la puesta en práctica de la polémica ley adoptada este mes, Le Maire justificó su postura con la visión de que el país avanza hacia el pleno empleo, meta que significaría una tasa de parados del cinco por ciento.
“Cuando nos vaya mejor, endureceremos las reglas, cuando nos vaya menos bien en el frente del empleo, protegeremos más”, declaró a la cadena Franceinfo.
Según el ministro de Economía y Finanzas, los criterios que serán informados hoy van destinados a la meta de bajar a un cinco por ciento la tasa de desempleo.
Llegar a un siete por ciento ya fue un magnífico resultado, reducirla a un cinco sería un éxito inédito en Francia desde principios de los años 1970, dijo.
La nueva ley genera rechazo en sindicatos, que acusan al Gobierno de ahorrar dinero a expensas de quienes no tienen trabajo.
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