Para 2030, el mandato alcanzará el 60 por ciento de todas las ventas y para 2035, todos los vehículos de pasajeros vendidos en el país deberán ser eléctricos.
Los fabricantes o importadores que no cumplan con los objetivos de ventas podrían enfrentar sanciones en virtud de la Ley de Protección Ambiental de Canadá, aclaró Guilbeault.
Pero el país todavía tiene un largo camino por recorrer antes de acercarse al primer objetivo, pues en los primeros seis meses de este año, las ventas de vehículos eléctricos e híbridos representaron solo el 7,2 por ciento de los registros de automóviles nuevos.
De acuerdo con el nuevo reglamento, que se publicará formalmente el 30 de diciembre, el gobierno propone realizar un seguimiento de las ventas mediante la emisión de créditos para la venta de vehículos.
Los autos y camiones completamente eléctricos valdrían un crédito mayor que las versiones híbridas enchufables, según CTVNews.
Estas regulaciones son el primer conjunto importante de medidas que surge de un plan de reducción de emisiones que el gobierno publicó en abril pasado.
Ese programa es la hoja de ruta de Canadá para alcanzar su objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores en 2030, a un nivel que sería de 40 a 45 por ciento por debajo de lo que era en 2005.
Los vehículos de pasajeros representan la mitad de todas las emisiones del transporte por carretera y aproximadamente una décima parte de las emisiones totales de Canadá en todos los sectores.
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