Será complicado, y no cambiará para el fin de semana, advirtió el funcionario en alusión al paro activado desde este viernes por los llamados “jefes a bordo” en reclamo de mejoras salariales.
De acuerdo con estimados, cientos de trenes, entre ellos dos de cada cinco de los de gran velocidad, serán cancelados, afectando a más de 200 mil personas con planes de viajar durante las celebraciones navideñas.
En declaraciones al canal BFM TV, Beaune apeló a la responsabilidad de los huelguistas y a la continuidad de las conversaciones para encontrar una solución a la crisis.
El ministro consideró que un grupo de controladores salió del marco sindical para lanzar su reclamo, decisión con un severo impacto en la población.
Según la dirección de la SNCF, compañía pública de ferrocarriles, presentó ayer a los huelguistas un paquete de medidas complementarias para impedir un nuevo paro en el último fin de semana del año, que afectaría las celebraciones del 31 de diciembre.
La víspera, además de criticar a los controladores acogidos a la medida de presión, el vocero gubernamental Olivier Véran dejó entrever que el presidente Emmanuel Macron pidió acciones que eviten un severo impacto social en Francia de protestas similares.
Esta postura oficial genera preocupación en sindicatos, que ya acusan al Gobierno de intentar limitar el derecho a la huelga.
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