En el recinto ferial de la Puerta de Versalles, que acoge el evento hasta el 5 de marzo, el mandatario estará toda la jornada para dialogar con los productores y abogar por la soberanía alimentaria, reuniones que comenzaron con expositores de la pesca.
Según los organizadores, representantes de una veintena de países participan en el Salón que celebra su edición 59, espacio para el intercambio de experiencias y la muestra de animales, productos y modernas tecnologías.
El esperado evento por muchas familias francesas transcurre en un complejo contexto, con una inflación que disparó el costo de los alimentos en un 12 por ciento y una sequía que esta semana rompió el récord de más días consecutivos sin lluvias de relevancia en suelo galo, superando el mes.
También marcan el escenario las protestas de agricultores por la prohibición del uso de insecticidas neonicotinoides en el cultivo de remolacha azucarera, la crisis en los productos Bio (biológicos sin modificación genética) y la reforma de la jubilación impulsada por el Gobierno en medio del rechazo de sindicatos y de la mayor parte de la oposición política.
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