La entidad estatal rectificó anteriores argumentos contra el proyecto de ley, que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados y el Senado prevé debatirlo este jueves, en cumplimiento de su obligación de hacerlo antes del 15 de marzo por una norma de procedimiento, añade el diario.
El sistema eléctrico paraguayo reiteró su anuencia a mantener el horario, aunque advirtió sobre la inseguridad para estudiantes y otros sectores durante el invierno, por la oscuridad originada ante la tardía salida del sol.
“Para nosotros no existe inconveniente en que el horario se mantenga, porque la mayor demanda de electricidad se registra en verano y justo desde el último domingo de marzo ya comienza a bajar el consumo”, explicó el presidente de la ANDE, Félix Sosa, en entrevista con la radioemisora.
El Senado, cuya mayoría rechaza la propuesta, debe votar sobre el proyecto de ley antes del 15 de marzo, porque, de lo contrario, el documento tendrá sanción automática y su implementación pasará de forma automática a la decisión del Ejecutivo.
Uno de los impulsores de la iniciativa, el diputado Sebastián García, insistió en que esta sería conveniente para ahorrar energía eléctrica, dar sensación de seguridad a los trabajadores al final de sus jornadas e incentivar el consumo.
Otro defensor es el legislador Martín Arévalo, quien declaró que un fuerte lobby respalda debatir en el Senado el proyecto de ley, que elimina el cambio anual de cada último domingo de marzo.
La prisa de quienes respaldan la iniciativa –explicó- se debe a que “el planteamiento tendrá sanción ficta el 15 de marzo, por lo que esperar hasta la segunda semana del mes sería un poco arriesgado, de no llegar a tener quórum”.
Según el congresista, una gran parte de los miembros de la Cámara Alta ya rechazaron el proyecto de ley con anterioridad y se espera que mantengan esa posición.
“Todos tenemos una postura asumida, hay una mayoría importante por el rechazo –subrayó. Normalmente no cambiamos nuestras posiciones radicales y creo que eso se va a mantener”.
Los opositores a la propuesta incluyen a la senadora oficialista Blanca Ovelar, para quien mantener el horario de verano perjudica a las comunidades educativas rurales, ya que, al amanecer más tarde, profesores y alumnos irían a los colegios en la oscuridad.
El decreto paraguayo está vigente en la actualidad establece que la hora oficial se atrasa el último domingo de cada marzo y se adelanta el primer domingo de octubre.
La mayoría de los países de América Latina, excepto Chile y el sur de Brasil, no aplican los cambios de horario debido a su clima y duración de la luz.
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