En un teatro Milanés abarrotado de público, el destacado pedagogo Luis Pérez, a quien está dedicada aquí la feria junto a la bibliotecóloga Hortensia Goenaga, destacaba el valor de la lectura y su influencia en la formación de valores del ser humano.
Su magia nos envuelve y traslada a escenarios inusitados para vivir experiencias quizás inéditas, expresó Pérez.
Una atractiva gala cultural que recorrió caminos musicales y acercó a los asistentes a las mejores tradiciones locales, cubanas y colombianas, antecedió la presentación y comercialización de los productos editoriales.
La arteria principal de Pinar del Río, transformada por túneles que protegen más de mil 500 ejemplares y unas cien novedades literarias, vuelve a ser testigo del paso de los amantes de las letras.
La convicción martiana de que Leer es crecer da la bienvenida en los stands que conforman el área ferial, colmada de público de diversas edades.
El programa teórico enriquece el quehacer de la XXXI Feria Internacional del Libro en Pinar del Río, ciudad que acoge a la Premio Nacional de Literatura y Premio Casa de las Américas, Nersys Felipe, un referente en la literatura infantil de la isla.
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