Duterte enfatizó que el deber del Gobierno es brindar ayuda y apoyo humanitario efectivos, con un mecanismo que permita una entrega más rápida y confiable de los programas y servicios de protección social del gobierno.
Filipinas es muy vulnerable a los efectos del cambio climático, incluido el aumento del nivel del mar, el aumento de la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, y el aumento de las temperaturas y las fuertes lluvias, que representan pérdidas significativas, tanto tangibles como intangibles, se lee en la orden ejecutiva.
La misma detalla que el Programa de Convergencia de Operaciones de Ayuda y Humanitarias a Nivel Nacional (AHON) está institucionalizado como una plataforma para una entrega mejorada y unificada de servicios sociales.
Los programas componentes de AHON incluyen artículos de socorro alimenticios y no alimenticios, además de asistencia e intervenciones para la subsistencia, educación, transporte, servicios comunales, empleo, asistencia médica y financiera ; e infraestructuras para la fase de rehabilitación.
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