“¿Por qué tiene que actuar las Fuerzas Federales? Ellas no pueden intervenir en una provincia sin un armado de un concejo y las particularidades que tiene la ley de seguridad”, afirmó el titular en declaraciones ante una consulta, citadas por el diario La República.
Fernández censuró la actuación oficial de las instancias locales, cuyos gobernantes “creen que se resuelven las cosas de guapos, empujando al pueblo y haciendo los desaguisados que hicieron ayer, deteniendo a un chiquito con autismo, a gente enferma, gente que estaba de turismo”.
“Les han pegado, les han tirado proyectiles de goma a los ojos. ¡Qué despropósito! ¿Y tiene que aparecer la Gendarmería?” –se preguntó el ministro de Seguridad sobre la acción de las fuerzas policiales provinciales, que solo en esa última jornada causó 70 heridos y 58 detenidos.
“Miramos con mucha preocupación lo sucedido porque la represión no es buena. Es una aberración. Estoy en contra decididamente, no hay necesidad. Hicieron una Constitución que está severamente cuestionada por todas las comunidades originarias”, dijo.
Fernández recordó que esos grupos indígenas “son más de 400, y solo consultaron a setenta y pico, por lo que es lógico que haya una complicación. Entonces, resuélvanlo hablando, recomendó.
El titular reaccionó también contra acusaciones de Morales dirigidas al presidente del país, Alberto Fernández; y a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por la supuesta organización de los incidentes durante las protestas sociales, y llamó al gobernador “a presentar pruebas”.
Los disturbios continuaron hoy en la urbe noroccidental tras jurarse la víspera la nueva carta magna provincial, para muchos controversial en puntos como la propiedad privada, los derechos de las comunidades indígenas, la prohibición de cierres de calles y el manejo de recursos naturales y tierras fiscales.
Según La República, pese a que el gobernador, Gerardo Morales, retornó los artículos 50 y el 36 a su redacción original de 1986, cerca de las 11:00 (hora local), al conocer su aprobación dentro de la Legislatura, los manifestantes tiraron las vallas perimetrales de esa sede y arrojaron piedras contra la Policía.
Algunos activistas lograron ingresar al edificio, prendieron fuego a una oficina que concentraba cientos de expedientes, destrozaron locales colindantes y golpearon autos estacionados en la zona, algunos de los cuales fueron incendiados.
Unos 70 lesionados, 42 de ellos policías, fueron atendidos en las últimas horas por ambulancias, varios de ellos víctimas de pedradas o balas de goma, reportó el director del servicio de emergencias de San Salvador de Jujuy, Pablo Jure.
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