La institución, trascendente entra las compañías clásicas del país caribeño y con más de medio siglo de vida, de notable reconocimiento internacional, se ha visto afectada en más de una oportunidad por las restricciones impuestas por Washington, y así lo declaró al portal Cadena Agramonte, su directora Regina Balaguer.
‘El país ha tenido que importar recursos costosos desde lugares como China, por ejemplo las zapatillas de media puntas y puntas -utensilio principal de trabajo- para sostener la formación académica y profesional de los bailarines’, refirió.
Diversas limitaciones para el desarrollo de la enseñanza artística en esta región ubicada al centro-este de Cuba, provoca el bloqueo del gobierno estadounidense.
‘Pudiéramos hacer mucho más, pero el bloqueo también impide el acceso a los materiales necesarios para la confección de las zapatillas, lo cual constituye una afectación muy grande’, explicó Balaguer al sitio en internet.
Desde su fundación en 1967 por Vicentina de la Torre, entre las principales formadoras del arte danzario en el pasado siglo en esta ciudad patrimonial, la insigne agrupación defiende los estilos clásico, romántico, neoclásico y contemporáneo, con un extenso repertorio de más de un centenar de obras.
El movimiento artístico y cultural antillano se ha visto limitado del intercambio y de la participación en diferentes eventos extra-fronteras debido a las recurrentes disposiciones gubernamentales norteamericanas que insisten en demeritar los logros en este sector de la Revolución cubana, capaz de catapultar la cultura de la nación entre los referentes latinoamericanos.
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