Según explica el sitio www.radio26.cu entre los productos líderes del CEAT destacan las disoluciones de fosfatados las cuales posibilitan la limpieza de superficies al incidir sobre el óxido depositado en el acero.
El director de la Unidad de Desarrollo e Innovación del Centro de Anticorrosivo y Tensoactivos Harold García explicó que en Cuba la corrosión es un fenómeno muy violento porque se conjugan varios factores que aceleran su velocidad entre ellos cercanía al mar, temperaturas y la humedad relativa de ahí la vital importancia de estas disoluciones.
Otro tipo de recubrimiento muy demandado en Cuba son las grasas de conservación que actúan en estructuras con componentes huecos, piezas almacenadas y, áreas cerradas y su empleo alarga la vida útil de los materiales a los que se le aplica, dijo.
García manifestó que en la actualidad el CEAT labora en producciones de grasas de conservación para centrales azucareros pues en estas industrias existen elementos que muchas veces se descomponen en ácido lo que dificulta la conservación.
El director acotó que el centro fabrica también mástiques asfálticos modificados con polímeros que funcionan de recubrimiento sobre el acero y que a diferencia de las grasas posibilita la exposición en zonas donde exista el impacto sobre él mientras la cera abrillantadora, otro producto de la entidad, garantiza la protección como recubrimiento de las pinturas.
El Centro de Anticorrosivos y Tensoactivos desde su accionar científico e innovador en conjunto con la Universidad de Matanzas contribuye a la fabricación de productos que prolonguen los años de explotación de maquinarias y por ende importantes ahorros de recursos económicos para el país.
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