Líderes del gremio acordaron seguir por tiempo indefinido las manifestaciones iniciadas el 5 de junio, al principio por mejoras salariales y luego contra la enmienda, que contradice preceptos de la Constitución del Estado, publica el diario Página/12.
Los docentes descontentos mantienen los bloqueos de rutas en 18 puntos de la provincia, mientras un grupo de ellos mantuvo este lunes una huelga de hambre de cuatro días frente al Ministerio de Educación y otros convocan a marchas, todos por la derogación de la enmienda y contra la violencia policial.
La Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) acordó rechazar el descuento por los días que llevan en paro propuesto por Morales y calificó de insuficientes las propuestas salariales del Gobierno.
Los actos de descontento suman a otros sectores, como comunidades indígenas, campesinos y trabajadores de distintas áreas, contrarios a la reforma por diversos motivos.
Las discusiones zonales de la ADEP para coordinar esas formas de oposición a la enmienda y demás medidas antipopulares sesionaron en las delegaciones de urbes de la provincia como Tilcara, Abra Pampa, La Quiaca, Libertador, San Pedro, Perico, Palpalá y San Salvador, la capital provincial de Jujuy.
El líder docente Raúl Maigua transmitió la convicción del sector de seguir “contra las violaciones de nuestros derechos en tiempo de democracia, la represión que causó la pérdida de un ojo a un joven, y por nuestra dignidad como educadores».
La reforma de la Constitución provincial de Jujuy criminaliza la protesta social y demerita otros derechos de la ciudadanía, como el de los indígenas a sus tierras ancestrales, a lo cual se sumaron actos de represión extrema estimulados por Morales, que acumulan 90 detenidos.
Los actos represivos incluyeron el empleo de balas de goma (algunos denuncian que también de plomo), gases lacrimógenos y vehículos especiales contra las protestas, declaró a la agencia Télam Pablo Jure, director del servicio de emergencias de esa localidad.
El gobierno central rechazó la actuación de Morales y las autoridades policiales, tras culpar el Gobernador de los hechos a los líderes del país.
«Usted -respondió el presidente Alberto Fernández- es el único responsable de haber llevado a nuestra querida provincia de Jujuy a esta situación-límite tratando de imponer una reforma que no respeta la Constitución Nacional».
Por su parte, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó al gobernador a detener “la locura represiva que su propio accionar desata. Lo que está sucediendo en la Provincia de Jujuy es absoluta responsabilidad suya y usted lo sabe. Pareciera –subrayó- que la represión salvaje está en su ADN».
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