Los equipos aún no han completado sus evaluaciones de daños y se espera que más casas sean arrasadas, dijo el comisionado del Departamento de Bomberos, Darren Klemm.
Por otro lado, precisó que no se ha tenido que lamentar pérdidas de vidas humanas ni heridos entre la población civil, aunque seis bomberos sufrieron heridas leves combatiendo el fuego.
Según advirtió Klemm, los fuertes vientos siguen avivando el rápido incendio y el área de advertencia continúa creciendo, por lo que los bomberos no esperan ningún respiro durante la noche.
Hasta ahora, el incendio ha arrasado más de ocho mil hectáreas dentro de un perímetro de 80 kilómetros y se desconoce su causa.
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