En un análisis publicado en el portal de Internet Otra Mirada, Bedoya señala que un triunfo del candidato de Unión por la Esperanza en la primera vuelta electoral, ‘además de remover la política ecuatoriana, generará impactos geopolíticos’.
Tal resultado alentaría la candidatura izquierdista de Verónika Mendoza en Perú, que tiene posibilidades de clasificar en los comicios de abril a una segunda vuelta definitoria, comentó.
‘Una posible victoria de Arauz, que se inscribe en una nueva ola de fuerzas progresistas que aspiran gobernar la región, sería un golpe duro y casi un tiro de gracia para el alicaído Grupo de Lima’, añadió.
Sería además, a decir del analista, la primera prueba para el nuevo gobernante de Estados Unidos, Joseph Biden, en sus relaciones con América Latina.
Arauz rompería un acuerdo del gobierno saliente con la Corporación de Desarrollo Financiero de Estados Unidos que, a cambio de tres mil 500 millones de dólares obliga a Ecuador y le prohíbe adquirir tecnología china, señaló.
La victoria del candidato progresista -añadió- propiciaría el renacimiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y apuntalaría a la cadena televisiva Telesur, tan importante en la guerra mediática contra la ofensiva de la derecha latinoamericana.
Para Bedoya, el triunfo de Arauz significaría un ajuste de cuentas a la traición del actual presidente, Lenin Moreno, que se pasó a la derecha, hizo un viraje de 180 grados en la política exterior para establecer ‘una grosera política pro Washington’ y persiguió al expresidente Rafael Correa y sus compañeros.
Al reseñar la trayectoria profesional y política del candidato, anotó que fue uno de los diseñadores del Banco del Sur y de la nueva arquitectura financiera regional que Correa impulsó junto a varios gobiernos progresistas.
Bedoya glosa la preparación de alto nivel de Arauz como economista, que le permite ofrecer mil dólares a cada familia para hacer frente al impacto de la pandemia de Covid-19.
Casi todas las encuestas lo ubican muy cerca de obtener el 40 por ciento de votos y una ventaja de 10 por ciento sobre el segundo lugar, lo que lo haría presidente, pues su principal rival, el banquero derechista Guillermo Lasso, tiene poco más de 20 por ciento, afirmó.
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