Según el Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (Insee), si bien la cifra de personas sin trabajo es notablemente inferior al 9,1 por ciento del tercer trimestre del año pasado y representa un nivel similar al escenario anterior a la crisis sanitaria, la realidad es que muchos franceses dejaron de buscar empleo durante el segundo confinamiento.
La Oficina Internacional del Trabajo establece que para ser desempleada una persona debe haber buscado un puesto durante las últimas cuatro semanas y declararse disponible en un plazo de dos semanas, requisitos afectados por la cuarentena general, precisó.
El Insee recordó las limitaciones de circulación imperantes el año pasado a partir de los confinamientos decretados en la primavera y el otoño para frenar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2.
Asimismo, influyó la percepción de las personas sobre una limitada existencia de ofertas laborales ante el impacto de la Covid-19.
La protección del empleo es uno de los reclamos de sindicatos y organizaciones políticas progresistas, que realizaron a finales del mes pasado y principios de este protestas contra la precariedad y en defensa de los servicios sociales.
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