No obstante el declive reciente en los contagios informado por las autoridades sanitarias la titular del sector, Hala Zayed, admitió que las cifras reales de contaminados podrían ser muy superiores a las registradas oficialmente debido a que algunos egipcios prefieren aguardar en casa por una mejoría, unido a la imposibilidad de realizar suficientes pesquisas.
La experta adelantó la víspera que Egipto recibirá a modo de donativo un lote de vacunas chinas antiCovid-19, obtenidas por la farmacéutica Sinopharm, el segundo de ese tipo destinado al país árabe de 101 millones de habitantes.
La vacuna china de Sinopharm fue la primera en llegar a El Cairo en diciembre pasado, a la que le siguió un cargamento con bulbos fabricados por la empresa británica AstraZeneca, en coordinación con la Universidad de Oxford, un adelanto de los más de ocho millones que entregará esa última compañía a la nación árabe, puntualizó.
Gracias a coordinaciones con la Alianza Mundial para la Vacunación e Inmunización (GAVI) el territorio podrá disponer de 40 millones de dosis de alguna formulación inyectable para combatir la Covid-19, añadió Zayed.
Egipto comenzó a vacunar a sus sanitarios a finales de enero y proseguirá ahora con pacientes con enfermedades crónicas como insuficiencia renal y cáncer, también con grupos de ancianos.
Para tales propósitos fueron habilitados centros en las 27 provincias.
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