La entidad monetaria apostó este cambio basándose en el repunte del consumo de los hogares franceses que se prevé para el segundo semestre del año, a medida que se suavicen las restricciones impuestas debido a la epidemia de Covid-19, al igual que pasó en los últimos meses de 2020.
En el documento, el Banco de Francia consideró que la campaña de vacunación debería aliviar las restricciones e impulsar el consumo interno a partir del verano, valorando en 165 mil millones de euros el ahorro familiar contabilizado, y que ayudaría a dinamizar la economía nacional.
El gasto de los consumidores podría verse favorecido por la baja inflación existente, que ayuda a preservar el poder adquisitivo, estimada en 1,1 puntos para este año, de 9 décimas para 2022 y de 1,1 en 2023.
Además, el informe también adelantó una estimación del crecimiento económico para próximos ejercicios, de un cuatro por ciento en 2022 y un dos por ciento en 2023, lo que situaría a la economía francesa en el segundo lugar de la Unión Europea, tras Alemania, y en un nivel de actividad similar al anterior de la crisis sanitaria.
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