El Departamento de Salud notificó ocho mil 19 contagiados en la fecha, con lo cual el país llegó a 671 mil 792 y se confirmó como el segundo más golpeado por el nuevo coronavirus en el sudeste asiático después de Indonesia.
Desde este lunes y por lo menos hasta el 4 de abril, Manila y las provincias de Rizal, Laguna, Cavite y Bulacan estarán en una ‘burbuja de confinamiento’ de la que nadie, salvo casos excepcionalísimos, podrá salir ni entrar.
A título individual, las regulaciones implican la prohibición de reuniones masivas, incluidas las ceremonias religiosas, el cierre de bares, restaurantes, plazas públicas, cines y otros centros culturales y de entretenimieto, así como la limitación al 30 por ciento de la asistencia de empleados a los centros de trabajo.
La medida es un nuevo golpe a la economía del archipiélago, pues aquellos territorios generan más del 70 por ciento del Producto Interno Bruto. El país ya estaba abocado a su primera recesión en 30 años.
De modo especial, el gobierno llamó a la ciudadanía a celebrar con mesura, y de ser posible en casa, la Semana Santa, una festividad durante la cual en Filipinas se efectúan multitudinarias procesiones. De sus algo más de 107 millones de habitantes, alrededor de 100 millones son católicos.
msm/asg
















