El pasado 3 de marzo el gobierno habilitó a la industria tabacalera a comercializar dispositivos electrónicos para consumir tabaco calentado, cuya venta fue prohibida por una disposición anterior, en noviembre de 2009.
La comuna capitalina lamentó en un comunicado debilitar la política de control del perjudicial consumo establecida desde la administración del presidente Tabaré Vázquez y recordó que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año más de ocho millones de personas fallecen por causas relacionadas.
‘Uruguay aprobó el Convenio Marco de la OMS, considerado el primer Tratado de Salud Pública a nivel mundial, e inició un liderazgo inédito y se convirtió en el primer país de América Latina 100 por ciento libre de humo’, apuntó la Intendencia de Montevideo.
Entre otras medidas destacó la declaración de espacios públicos libres de humo de tabaco, aplicación de advertencias sanitarias en las cajetillas de cigarros, prohibición de publicidad al respecto y la incorporación del diagnóstico y tratamiento de la dependencia adictiva.
La autoridad de la principal urbe del país resaltó que ‘la academia y la OMS coinciden en que esos dispositivos electrónicos son intrínsecamente tóxicos y contienen sustancias cancerígenas’.
Organizaciones sociales y científicas condenaron en las últimas horas esta decisión gubernamental que afecta la salud de los uruguayos y que además fue adoptada sin consultar al Programa Nacional de Control de Tabaco del Ministerio de Salud Pública
‘Es fundamental seguir protegiendo a los ciudadanos de sus nefastas consecuencias sanitarias, sociales, económicas y ambientales, como realizó durante años el Estado uruguayo de forma exitosa y reconocida a nivel nacional e internacional’, concluye el reclamo montevideano.
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