Los rojiazules llegaron al Stade de la Meinau de la oriental ciudad obligados a ganar, después de que Lille venciera 2-0 anoche a Metz en el comienzo de la fecha de la Ligue 1, a la que restarán solo seis juegos tras este fin de semana.
Pese al nivel muy inferior de un rival situado en el puesto 14 y con apenas 36 unidades, los dirigidos por Mauricio Pochettino tenían un desafío doble, las ausencias y la necesidad de cuidar a piezas clave para el duelo de vuelta de los cuartos de final de la Champions el martes contra el Bayern Munich, equipo al que derrotaron 3-2 en la ida en el Allianz Arena bávaro.
Sin embargo, las cosas salieron bien desde el principio, y al culminar el primer tiempo los parisinos ya tenían la pizarra 3-0 a su favor, gracias a los goles de Kylian Mbappé, máximo artillero del torneo con 21, Pablo Sarabia y el duodécimo del joven Moise Kean.
La segunda mitad fue de tranquilidad, con el descuento de Dion Moise Sahi por los locales y el 4-1 firmado por Leandro Paredes, en un partido en el cual el PSG no contó con los lesionados Layvin Kurzawa, Mauro Icardi, Marco Verratti y Alessandro Florenzi, ni con el sancionado Neymar.
En el otro encuentro sabatino, el sexto en la tabla Olympique de Marseille (48 puntos) enfrentará esta noche en la carretera a Montpellier, situado octavo con 45.
Mañana cerrará la jornada 32 de la Ligue 1 con siete desafíos: Rennes (45)-Nantes (28), Saint Etienne (36)-Bordeaux (36), Lens (49)-Lorient (32), Stade Brestois (35)-Nimes (29), Nice (42)-Reims (39), Mónaco (62)-Dijon (15) y Olympique de Lyon (61)-Angers (41), con los primeros como locales.
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