Al resumir la trascendencia de las más recientes 63 medidas aprobadas para potenciar renglones agropecuarios, de las cuales 30 se consideran con prioridad y con carácter inmediato, Tapia ratificó la premisa de que esta es una tarea de primer orden y una cuestión de seguridad nacional.
Luego de brindar detalles de las acciones aprobadas con el objetivo de revertir la situación actual de la agricultura cubana, exhortó a que todo el que tenga la posibilidad de sembrar un pedacito de tierra lo haga porque contribuirá a resolver la disponibilidad de alimentos con esfuerzos propios.
En tal sentido recordó que Cuba dispone de más de 10 millones 400 mil hectáreas de tierras, de ellas, unos seis millones 400 mil 755 agrícolas, el 58 por ciento, y solo tres millones 120 mil 926 están cultivadas, lo que respalda las reservas existentes en el uso y explotación de los terrenos.
Agregó que apenas el siete por ciento del área cultivada tiene riego, otro elemento que afecta el despegue de la agricultura, por lo que aseguró que ello limita los rendimientos necesarios.
En cuanto a la gestión de la tierra, especificó que el sector cooperativo y privado agrupa unos cuatro millones 672 mil 551 hectáreas y el estatal un millón 728 mil 204, por lo que significó la necesidad de fortalecer en la agricultura a la empresa estatal socialista.
La ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, en su intervención en el programa Mesa Redonda precisó que las decisiones adoptadas buscan favorecer los costos de los agricultores y la producción de alimentos, lo cual tiene un efecto para el presupuesto estatal al asumir todas las diferencias generadas por la reducción de precios y tarifas para el sector.
Si el país tiene déficit de divisas, limitaciones en la importación de recursos, insumos y bioproductos por los serios problemas financieros provocados por el bloqueo impuesto por Estados Unidos, entonces hay que potenciar el uso de los productos nacionales y de la ciencia e innovación, puntualizó la titular.
Las medidas aprobadas se refieren en general a rectificaciones y reducciones en los precios de los insumos y algunos productos agrícolas, el proceso de contratación de la fuerza de trabajo, la comercialización, la promoción de proyectos de desarrollo local, la implementación de medidas financieras y el pago de los impuestos.
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