Con esos datos, la industria hotelera aparece como la más afectada por la Covid-19, según un informe de la AHLA, el cual indica que la tasa de desempleo en esta actividad es un 330 por ciento más alta que el resto de la economía estadounidense.
Explicó además que los hoteles vacíos o cerrados permanentemente tuvieron un efecto dominó en las comunidades de todo el país, con daños a una amplia gama de negocios dependientes de la presencia de turistas, como restaurantes y tiendas minoristas, empresas de suministro de hoteles y construcción.
Según el estudio publicado por el centro de investigación Oxford Economics, por cada 10 personas empleadas directamente en una propiedad hotelera se mantienen 26 puestos de trabajo adicionales en la comunidad.
Dadas las proyecciones de que 2021 termine con una reducción extra de 500 mil empleos, según la proporción anterior a la pandemia, este año están en peligro 1,3 millones de plazas laborales apoyadas por la hostelería.
‘Si bien muchas otras industrias han recibido ayuda federal específica, la industria hotelera no’, criticó en ese comunicado el presidente y director ejecutivo de AHLA, Chip Rogers.
Por tal motivo, solicitó al Congreso estadounidense la aprobación del proyecto de ley Salvad los Empleos de los Hoteles, que proporcionará un apoyo fundamental a esas instalaciones y sus trabajadores durante la crisis sanitaria.
Por estados, la AHLA espera que California pierda más de 61 mil puestos en el sector de la hostelería en 2021, por delante de Florida (39 mil 560), Nueva York (38 mil 28), y Nevada (22 mil 282).
El reciente repunte de los viajes de placer durante la primavera y el verano es alentador para el sector, pero los de negocios, que suponen la mayor fuente de ingresos bajaron un 85 por ciento y no se espera que comiencen hasta la segunda mitad de este año, agregó Rogers.
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