En su cuenta en Twitter, Flores aseguró: ‘Cuando fui nombrada recibí como única misión poner al servicio de la gente el sistema de transporte más grande del país. Para lograrlo, dimos pasos firmes, anhelando que sea el trabajo técnico el que prevalezca’.
Seguidamente, compartió la carta de dimisión, en la cual señaló, entre otros detalles, que la decisión de evaluar nuevamente el modelo de gestión del Metro de Quito tendrá impacto en los cronogramas y fechas ya anunciadas.
En ese sentido, alertó: ‘resulta imperioso que se definan estrategias y opciones que, alejadas de la coyuntura política, tengan presente el punto crucial del proyecto Metro y permitan optimizar los tiempos previstos en la hoja de ruta ya trazada’.
Asimismo, precisó que pidió la renuncia al cargo, dado que no cederá a presiones políticas de ningún tipo.
Por su parte, la alcaldía de Quito anunció que la dimisión será formalizada en la siguiente sesión del Directorio, convocada para el jueves 27 de mayo.
El Metro de Quito tiene un avance en su ejecución del 99,2 por ciento y hasta la fecha ha costado dos mil millones de dólares.
En febrero último, la exgerente informó que la inversión necesaria para la obra bordearía los 158 millones de dólares, sin embargo en abril pasado, presentó un monto de 202 millones y según aclaró entonces, el aumento respondía a los seguros de infraestructura y trenes.
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