Fue la impresión que dejó este jueves el encuentro con Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE), quien, sin ambages, deslizó su optimismo de cara a la cita deportiva de verano más accidentada de la historia.
Sin embargo, admitió a Prensa Latina que se trata de una lección tremenda y compleja para la humanidad, sin claridad absoluta de cómo se desarrollará el encuentro en la capital japonesa.
Durante un extenso intercambio con periodistas en los tradicionales ‘Desayunos deportivos’ de la agencia Europa Press, el directivo valoró la entrega y entusiasmo alrededor del andamiaje que suponen un ciclo olímpico excepcional.
‘El Covid-19 nos convocó a una labor única y ojalá irrepetible de mucha innovación de los principales protagonistas, entrenadores y deportistas. Hubo momentos de angustia y frustración’, comentó.
Pero quiero creer que vamos a vencer este desafío dentro de una logística sin precedentes que nos convoca a todos a arreglar cosas prácticamente imprevisibles, como traer a un competidor de regreso tras ser eliminado, detalló Blanco.
Blanco, quien contó en un auditorio de Madrid con la presencia y apoyo de Juan Antonio Samaranch hijo, vicepresidente primero del Comité Olímpico Internacional (COI), refirió la esmerada labor que encabezó para mantener vivos los sueños y la ilusión de los deportistas españoles.
Abundó en requisitos de los organizadores en aras de garantizar la seguridad sanitaria de las justas, entre ellos realizarse dos Pcr 96 horas antes de la partida a Tokio y llegar a la Villa Olímpica apenas cinco días antes de los eventos.
Encomió la consagración de los nipones para salvar los Juegos y también del presidente del COI, Thomas Bach, quien coadyuvó de forma decisiva a España para que su delegación fuese inmunizada y se repusieran las vacunas sin afectar a la población.
De otro lado, la fuente indicó que España tiene de momento a 294 deportistas clasificados para Tokio, 172 hombres y 122 mujeres, y espera llevar a la tierra del Sol Naciente alrededor de 310 plazas.
Alejandro Blanco remarcó la esperanza de que el próximo 23 de julio, la ceremonia inaugural de Tokio 2020/21 sirva de señal definitiva de que el mundo ha vencido a la pandemia del nuevo coronavirus.
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