‘Es diferente a cualquier otro.No sé cómo explicar qué tiene de fascinante, pero los glaciares son más azules, el aire es más frío, las montañas son más intimidantes y los paisajes son más cautivadores que en cualquier otro lugar al que puedas ir’, describió Seth Sykora-Bodie, explorador de National Geographic, al fundamentar la existencia de otro océano: el Austral.
Incluido por vez primera desde que se comenzaron a cartografiar los mapas en 1915, ese cuerpo de agua, según especialistas, se mantiene en su sitio debido a la Corriente Circumpolar Antártica, a diferencia de los otros, que definen su extensión a partir de la raíz de los continentes que los limitan.
‘El océano Austral ha sido reconocido por los científicos durante mucho tiempo, pero como no había un acuerdo internacional, nunca lo registramos oficialmente’, añadió Alex Tait, geógrafo de la National Geographic Society, entidad que investigó su evolución por casi tres décadas.
Esta corriente marina, que se formó hace 34 millones de años, fluye casi libremente de oeste a este alrededor de la Antártida, debido a que en las latitudes más bajas la masa continental es menor que en el Ártico.
Transporta más agua que cualquier otra corriente oceánica y atrae el líquido del Atlántico, el Pacífico y el Índico, lo que ayuda a impulsar un sistema de circulación global conocido como cinta transportadora, que traslada el calor por todo el planeta.
Además, es un factor clave para otros lugares, pues las ballenas jorobadas, por ejemplo, se alimentan de krill frente a la Antártida y migran hacia el norte para pasar el invierno en ecosistemas muy diferentes frente a América del Sur y Central.
También tiene un impacto crucial en el clima de la Tierra, ya que el agua fría y densa que se hunde hasta el fondo del mar ayuda a almacenar carbono en las profundidades.
Hace solo unos días, fue incluido de manera oficial en la lista de océanos, a propósito del día internacional de esos ecosistemas marinos.
‘Este cambio fue dar el último paso y afirmar que queremos reconocerlo’, escribió en un comunicado la entidad encargada de la decisión.
Bordeado por la veloz Corriente Circumpolar Antártica, es el único que toca otros tres y abraza completamente un continente en lugar de ser abrazado por ellos.
(Tomado de Orbe)
















