Ya la primera clarinada la dio el sábado Austria, que le plantó cara al favorito Italia y aunque la sangre no llegó al río, los Azurri la pasaron mal en un laborioso 2-1 para ir a la siguiente fase contra el espinoso Bélgica.
Empero, los checos lograron una sonada sorpresa. Luego de unos minutos de estudio, apretaron las tuercas. Si bien los holandeses también enseñaron las uñas, la expulsión del defensa Matthijs de Ligt en el complementario facilitaron el 2-0.
Ahora el punto focal es adivinar lo que ocurrirá esta tarde-noche en el Parken Stadium de Copenhague, donde se enfrentarán el subcampeón mundial, Croacia, y el siempre fogoso España.
Ninguno de los dos lució a la altura esperada en la fase eliminatoria. Los croatas se encomiendan a los destellos del veterano Luka Modric y lamentan la ausencia por lesión de Ivan Perisic.
El técnico español Luis Enrique apuesta a la nueva pléyade y nombres como los de Gerard Moreno, Ferrán Torres, Pablo Sarabia y el muy cuestionado Alvaro Morata deberán hacer valer los goles para imponerse.
Del grupo de la muerte ya se fue un candidato, nada menos que el todavía monarca europeo, el Portugal de Cristiano Ronaldo, batallador hasta el final en un partido muy físico y con la diana belga del hermano menor de Eden Hazar, Thorgan.
La jornada de hoy terminará con el duelo del titular mundial y con un plantel temible, Francia, ante Suiza en la Arena Nationalá de Bucarest, donde los helvéticos tratarán de evitar una goleada. Sin embargo, las estadísticas son veleidosas.
Si bien los franceses no han perdido en los últimos siete partidos frente a los suizos, cuatro de los más recientes concluyeron en empate. Algo poco probable ahora ante los Karim Benzema, Kylian Mbappé y Antoine Griezman, entre otros.
Y si faltaban platos fuertes, áuf! Alemania-Inglaterra este martes en el emblemático estadio de Wembley, además del Suecia-Ucrania para cerrar los octavos de final.
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