Sin precisar los detalles, el grupo paramilitar afirmó tener evidencia concluyente de la participación de agentes del reino del desierto en esas acciones terroristas.
En un comunicado, las brigadas iraquíes aseguran que las investigaciones oficiales eluden señalar al verdadero responsable de los sabotajes.
La nota señala que, al destruir torres eléctricas, Arabia Saudita intenta crear caos y reciclar al Estado Islámico en el país, a fin de restaurar su imagen ante los iraquíes.
Durante una operación, la brigada 25 de las Unidades de Movilización Popular, a las que pertenece Hizbulah, frustraron un intento de volar torres de transmisión energética en la provincia de Nínive.
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