Barton, un licenciado en Ciencias Químicas curtido en las duras finales de la liga profesional cuscatleca, contó con su compatriota David Morán como juez de línea en el comienzo del torneo olímpico de fútbol.
Silbato en ristre, Barton veló por el cumplimiento de las reglas en un partido que arrastraba el morbo del 7-1 que le endosó la ‘Mannschaft’ a la ‘Canarinha’ en 2014, una debacle casi peor que el inolvidable Maracanazo.
La carrera deportiva de Barton, un santaneco de apenas 30 años de edad, comenzó en 2018 y su rigor lo llevó a oficiar finales en el trepidante estadio Cuscatlán, y ahor lo catapultó al Olimpo.
Su sueño, confesó en enero pasado, vísperas de la discusión del título entre Alianza y Águila, es arbitrar en la Copa Mundial que organizará Qatar en 2022, para lo cual su desempeño en Tokio pesará mucho.
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