Débiles datos de la economía de China y Estados Unidos derrumbaron las cotizaciones del crudo, a lo que se unió una mayor extracción y disponibilidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, cuya producción subió en julio a su nivel más alto desde abril de 2020.
Los futuros del crudo Brent bajaron 2,52 dólares, o un 3,34 por ciento, para venderse finalmente a 72,89 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos perdió 2,69 dólares, o un 3,64 por ciento, con lo cual cerró la jornada a 71,26 dólares.
De acuerdo con los expertos del mercado se registró una ralentización económica en China, gran consumidora de petróleo, que podría empañar las previsiones globales de recuperación, ya que la actividad manufacturera creció en julio a su menor ritmo desde mayo de 2020, debido a que la demanda se contrajo por primera vez en más de un año.
Estados Unidos también mostró señales de desaceleración por segundo mes consecutivo en la medida que el gasto regresa a los servicios y abandona los bienes, en tanto persiste la escasez de materias primas, según datos del Instituto de Gerencia y Abastecimiento.
También empaña la situación de ese país la advertencia del principal epidemiólogo del Gobierno, Antony Fauci sobre un empeoramiento del panorama sanitario por la propagación de la variante delta del coronavirus SARS-Cov-2, causante de la Covid-19.
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