Las maniobras se extenderán hasta el viernes en una base de la región autónoma Ningxia Hui (norte), participan más de 10 mil soldados y múltiples equipos de aéreos y terrestres.
Se trata del primer intercambio de ese tipo entre ambas potencias en 2021 y, según las autoridades locales, es un reflejo del nivel de su asociación estratégica integral, la confianza mutua y la coordinación.
Recientemente China y Rusia prorrogaron el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa firmado hace 20 años y considerado un hito porque permitió a sus gobiernos estrechar la comunicación.
Coordinaron posturas contra la hegemonía y manipulación del orden internacional en momentos de una renovada hostilidad desde Estados Unidos y la Unión Europea, acordaron combatir campañas de desinformación y apoyarse en mantener la estabilidad en las zonas alrededor de los dos países.
Como novedad, Moscú y Beijing consideraron pertinente examinar el posible reconocimiento de las vacunas desarrolladas en cada lado, oponerse a la politización del tema y unir fuerzas en el empeño de proporcionar esos productos a naciones pobres.
Entre otros aspectos, plantearon celebrar una cumbre de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para facilitar el diálogo directo y la discusión de soluciones a problemas que enfrentan todos los seres humanos.
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