El grupo armado extremista talibán invadió ya 11 de las 34 capitales de provincia en Afganistán, dejando a la capital Kabul cada vez más aislada, apuntó la cadena Al Jazeera.
A pocas semanas de que las fuerzas extranjeras lideradas por Estados Unidos completen su retirada después de 20 años de ocupación, los talibanes controlan más de dos tercios del país y presionan a las fuerzas gubernamentales en varias capitales de provincia.
Los talibanes ocuparon previamente durante semanas las afueras de Kandahar, considerado estratégicamente importante por su aeropuerto internacional, producción agrícola e industrial y uno de los principales centros comerciales del país.
Varias ciudades cayeron el jueves ante la cadena de victorias del avance talibán en Afganistán, un país donde más de mil civiles murieron por la violencia en el último mes, según la ONU.
Ghazni, a sólo 130 kilómetros al suroeste de Kabul, es una ganancia significativa para los talibanes, pues se encuentra en la autopista Kabul-Kandahar, que une sus bastiones del sur con la capital afgana.
La toma de Ghazni podría complicar el reabastecimiento y la circulación de las fuerzas gubernamentales, además de comprimir la capital desde el sur.
En tanto, Herat, la tercera ciudad más grande ubicada en el oeste del país y antigua metrópoli de la histórica Ruta de la Seda, fue sitiada durante semanas antes de que las fuerzas de seguridad se retiraran a los cuarteles del ejército.
Mientras tanto, los negociadores talibanes y afganos se reunieron en la capital de Qatar, Doha, por tercer día, sin llegar a ningún acuerdo.
La ofensiva militar insurgente iniciada en mayo desplazó a decenas de miles de personas, que temen el regreso de los talibanes, cuyo gobierno de seis años se caracterizó por las atrocidades cometidas contra las minorías étnicas y la falta de derechos de las mujeres.
Estados Unidos anunció que enviaría tropas al aeropuerto de Kabul para ayudar a evacuar al personal de la embajada en vuelos especiales.
Los insurgentes controlan la mayor parte del norte de Afganistán y un tercio de las capitales regionales del país y cada vez es mayor la preocupación de que continúen su rápida ofensiva hacia la capital, Kabul, donde decenas de miles de civiles huyeron de los combates.
Se calcula que unos 72 mil niños llegaron a la capital afgana en los últimos días y duermen en su mayoría en la calle, según la organización no gubernamental Save the Children.
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