El cofundador de los talibanes, Mullah Abdul Ghani Baradar, conversó con Griffiths en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Kabul, indicó la agencia de noticias Pajhwok.
Durante la reunión, Griffiths aseguró a Baradar el apoyo continuo de Naciones Unidas a Afganistán y prometió ampliar la cooperación, según un Tweet del portavoz talibán Mohammad Naeem.
Antes de su llegada a Kabul, el diplomático británico expresó su preocupación por la situación afgana, con millones de personas desplazadas internamente a consecuencia de dos décadas de hostilidades bélicas.
El acontecimiento se produjo después que las Naciones Unidas reanudaron las operaciones en Afganistán de su Servicio Aéreo Humanitario, en un intento para permitir que unas 160 organizaciones de ayuda continúen sus actividades en el país.
Luego de 20 años, los talibanes conquistaron la nación centroasiática, que quedó más empobrecida tras la invasión y ocupación militar desde 2001 por Estados Unidos, que dejó un saldo de 11 millones de refugiados, cinco millones de desplazados internos y 250 mil civiles muertos.
Muchos afganos temen el regreso del estricto régimen talibán, cuyo primer gobierno de 1996 a 2001 cometió muchos abusos, sobre todo contra las mujeres, las niñas y las minorías étnicas, entre otros males.
Los talibanes aún no concluyeron de establecer su nuevo gobierno después tomar Kabul hace tres semanas, aunque prometieron ser más ‘inclusivos’ que durante su primera etapa en el poder.
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