‘Necesitamos sincronizar los relojes con ustedes, poner fin a algunos problemas y darles a los gobiernos la oportunidad en un futuro muy cercano —creo que irán a Minsk mañana— para finalizar algunos de estos acuerdos’, apuntó el mandatario ruso al inicio del diálogo.
Aclaró que a diferencia de otras ocasiones, esta vez las conversaciones no estarán relacionadas con ninguna situación política actual de los países y se centrarán en ‘nuestro trabajo conjunto actual, a largo plazo, durante muchos años’.
Putin advirtió que los planes conjuntos se concentran en la integración económica, comercial, financiera, aduanera, industrial y energética, temas clave teniendo en cuenta los problemas que enfrenta la economía mundial asociados con las consecuencias de la pandemia de Covid-19, dijo.
Señaló que tales circunstancias incentivan los esfuerzos para elevar la competitividad de ambas economías.
En tal sentido, llamó a aprovechar las ventajas que ofrece el Estado de la Unión para salir de la crisis y avanzar con confianza.
Al respecto, el jefe de Estado belaruso recordó que los programas fueron objeto de largas negociaciones desde hace tres años.
Resaltó como en un principio se diseñaron 30 hojas de ruta de lo que deberían ser, en un principio, los principales ejes de la colaboración bilateral hasta que se definieron 28 proyectos concretos que ya están listos para su análisis.
En su intervención, Lukashenko manifestó su conformidad con la propuesta de Putin de que si ambos les dan el visto bueno a estos programas, permitir que ambos gobiernos los revisen mañana a nivel de expertos y les den su aprobación.
‘Este será un gran avance en muchas áreas, no es un secreto’, aseguró Lukashenko, quien manifestó su confianza en que las negociaciones serán ‘exitosas’ porque rusos y belarusos ‘son prácticamente el mismo pueblo’, comentó.
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