Con los 20 mil 745 reportados este lunes, el país llegó a dos millones 248 mil 71 casos, la segunda mayor cifra del sudeste asiático después de la de Indonesia, pero con una población mucho menor, de ahí que presente una tasa más alta por millón de habitantes (20 mil 194 frente a 15 mil 55).
Después de una corta tregua, la pandemia, propulsada por la variante delta del virus SARS-CoV-2, sumió a Filipinas en un alud de récords de contagios y muertes y cortó el repunte experimentado por la economía en el segundo trimestre del año.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, el país aún notificará por varios más de 20 mil casos, con posibilidades de superar el máximo de 26 mil 303 del pasado sábado.
En la fecha, además, la Secretaría de Salud reportó 163 decesos a causa de la enfermedad y vio aumentar el acumulado a 35 mil 307, también la segunda mayor cantidad de la región después de Indonesia.
Pese a la situación epidemiológica, el Gobierno decidió relajar las medidas de contención del mal en la región metropolitana de Manila, donde se detecta el mayor número de enfermos y muertes, con la intención de reanimar la economía.
La campaña de vacunación, entretanto, marcha con retraso: menos del 14 por ciento de los 110 millones de filipinos recibió las dos dosis que completan la pauta inmunizante.
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