Las reservas de crudo de la mayor economía mundial crecieron en 2,3 millones de barriles la semana pasada, frente a las expectativas de una caída de 418 mil toneles, publicó este miércoles el Departamento de Energía, que también reportó incrementos en las existencias de gasolina, mientras que las de destilados se redujeron modestamente.
El petróleo Brent alcanzó los 83,47 dólares el barril, su nivel más alto desde octubre de 2018, pero cerró con una baja de 1,48 dólares, o un 1,79 por ciento, a 81,08 dólares el barril.
Mientras el WTI estadounidense alcanzó los 79,78 dólares, un máximo desde noviembre de 2014, antes de retroceder 1,5 dólares, o un 1,9 por ciento a 77,43. Tras el cierre regular del mercado, el contrato a futuro se hundió dos dólares por barril.
La cotización del Brent ha subido más de un 50 por ciento este año, unido al alza inflacionaria que podría ralentizar la recuperación económica de la pandemia.
También el gas natural alcanzó un pico récord en Europa y el valor del carbón de los principales exportadores subieron a máximos históricos.
De acuerdo con los analistas, el último avance de los precios está respaldado por la negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados incluida Rusia, grupo conocido como OPEP+, a impulsar la producción y la preocupación por la escasez de suministros de energía a nivel mundial.
Este lunes, la OPEP+ decidió apegarse a su plan de aumentar gradualmente su producción y no elevar más su bombeo, como pedían Estados Unidos y otras naciones consumidoras.
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