Creo que llegó el momento de que Turquía se retire del noroeste de Siria y abrir el camino ante una solución que garantice la normalidad de las relaciones, dijo el Canciller en una entrevista con el diario al-Watan.
Esta ocupación, según denunció, impide cualquier avance en cualquier ámbito de cooperación.
Los dirigentes turcos deben ser conscientes de que el tiempo no está de su lado y que Siria hará todo lo posible para liberar su tierra, ya sea por medios pacíficos u otros garantizados por el Derecho Internacional, manifestó el jefe de la diplomacia.
Explicó que los grupos armados que patrocina Ankara en el noroeste de Siria están clasificados como organizaciones terroristas según las regulaciones del Consejo de Seguridad y las Naciones Unidas.
El pueblo turco no acepta eso y es consciente de que sus intereses históricos están con Siria y no con las alianzas que hace el presidente Recep Tayyip Erdoğan con organizaciones extremistas obsoletas, opinó.
El Titular de Relaciones Exteriores aclaró que el terrorismo que golpea a Siria podría golpear a los turcos u otros países, y hay que luchar conjuntamente en su contra.
Abogó por el fin de la ocupación y que el futuro sea de buenas relaciones como lo fueron antes del estallido de la guerra en 2011.
Turquía controla ilegalmente desde 2018 amplias zonas en el norte de Siria y mantiene 114 posiciones y puntos militares, que se distribuyen en cinco provincias: Alepo (56), Idlib (45), Raqa (9), Hasakeh (4 ) y Latakia (2).
En varias ocasiones, Damasco denunció esa presencia y la calificó de ocupación, además de asegurar que la misma impide la liberación completa de su territorio del terrorismo.
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