La inseguridad en este país suramericano se disparó, pese a diversos planes aplicados por el Gobierno para frenar la delincuencia, que, a juicio de muchos ciudadanos, se apoderó de algunos barrios en diferentes urbes.
Según indican los informes, las provincias de Los Ríos, Guayas y Manabí son las más afectadas por la ola de violencia.
Guayaquil, principal ciudad de Guayas, es la región más golpeada con al menos 66 víctimas mortales en lo que va de año, entre ellas cuatro personas ultimadas la víspera, en un tiroteo reportado en la noche en la playita del Guasmo, con un saldo, además, de 11 heridos.
De acuerdo con las autoridades, el ajuste de cuentas es la razón principal de los homicidios, muchos vinculados a temas de narcotráfico y otros delitos afines, aunque también los asaltos que terminan con muertes violentas constituyen otra causa.
Estados de excepción, reforzamiento de controles policiales y mayor apoyo de las Fuerzas Armadas en la custodia de la seguridad en las calles son algunas de las medidas dispuestas por el Ejecutivo para intentar revertir la situación, pero sin obtener los resultados esperados.
Quito, capital de Ecuador, es otra de las ciudades donde aumentó exponencialmente la delincuencia y, por consiguiente, los asesinatos.
Esta nación andina cerró 2021 con una tasa de 13,13 homicidios por cada 100 mil habitantes, según estudiosos, la peor cifra de los últimos 10 años.
La estadística incluye más de 320 asesinatos confirmados en las cárceles, como parte de la peor crisis del sistema penitenciario nacional.
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