Según la revista The BMJ, estas personas son menos capaces de producir anticuerpos para enfrentar el coronavirus SARS-CoV-2, el cual provoca la Covid-19.
Puntualizan los expertos que es una forma efectiva de proteger a aquellos que tienen el sistema inmunitario debilitado.
“El proceso de producción de anticuerpos tras la infección o la vacunación, que prepara al sistema inmunitario para combatir un virus específico, se denomina seroconversión”, explican los científicos.
Después de una dosis de la vacuna contra la Covid-19, se encontró que la seroconversión se redujo entre los grupos inmunocomprometidos, excepto las personas con VIH.
Los receptores de trasplantes de órganos tuvieron 16 veces menos probabilidades de seroconvertir, subraya la fuente.
“Tras una segunda dosis, la seroconversión aumentó significativamente en los pacientes con cánceres sanguíneos, trastornos inflamatorios inmunomediados y tumores, pero siguió siendo muy reducida en los receptores de trasplantes, y sólo un tercio logró la seroconversión”, precisaron los expertos.
Los resultados muestran que las tasas de seroconversión y los títulos de anticuerpos tras las vacunas contra el Covid-19 son significativamente menores en los pacientes inmunodeprimidos, especialmente en los receptores de trasplantes de órganos.
Deberían realizarse intervenciones de inmunización para los pacientes inmunocomprometidos, incluida una tercera dosis, concluyen los expertos.
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