Stoltemberg indicó que una cuarta unidad de este tipo se destinará a Bulgaria, como parte de las acciones dirigidas a fortalecer la presencia bélica del bloque en el este europeo, lo cual según expertos podrían aumentar las tensiones con Rusia.
El anuncio del líder de la OTAN se produce mientras se espera en esta capital la llegada del presidente de Estados Unidos Joe Biden, quien participará este jueves en una Cumbre Extraordinaria de la Alianza, donde se aprobarán acciones en torno al conflicto entre Kiev y Moscú.
Los cuatro batallones estarán integrados por efectivos de las Fuerzas Armadas de los países anfitriones, así como de otras naciones integrantes del pacto bélico trasatlántico, los cuales el secretario general no precisó.
El político noruego justificó esa decisión con la necesidad de fortalecer la defensa ante la actual situación en Ucrania pues, según dijo, esta «tendrá consecuencias de largo alcance para nuestra seguridad y la OTAN tiene que responder a esta nueva realidad”.
El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, señaló el lunes último que el presidente norteamericano, en los cuatro días de su visita a Europa, se propone coordinar un mayor apoyo militar de la OTAN a Ucrania y nuevas sanciones contra Rusia.
El mandatario estadounidense, además de participar en la Cumbre de la OTAN, sostendrá en esta capital reuniones con líderes de la Unión Europea y del G-7, y se trasladará el viernes a Polonia, donde el sábado sostendrá un contacto con el presidente de ese país, Andrzej Duda.
El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, declaró recientemente que Ucrania tiene derecho a invitar a “quien quiera” a su territorio, incluidas fuerzas de paz de la OTAN y aseveró que Rusia “no se atreverá a atacar a la Alianza”.
Ante tal desafío, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, advirtió este martes que si la OTAN envía dichas fuerzas a Ucrania provocará un enfrentamiento directo con las tropas de su país que participan en una operación militar especial en ese territorio.
Moscú inició esas operaciones el pasado 24 de febrero, luego de que las autoridades de las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk le solicitaran ayuda para repeler los ataques de Kiev.
El presidente ruso, Vladimir Putin explicó que el objetivo de esas acciones es proteger a la población de Donbass de los abusos y el genocidio sufridos durante los últimos ocho años, además de “desmilitarizar” y “desnazificar” Ucrania.
Putin enfatizó que su país no puede permitir que Kiev se siga militarizando y adquiera armas nucleares y subrayó que la continua expansión de la OTAN hacia el este resulta inaceptable por el peligro que representa para la seguridad de Rusia.
mem/ort