Un informe del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) aseguró que el temblor fue registrado el lunes en la costa del departamento de Sonsonate.
Sin embargo, estos fenómenos que llevaron a algunas de sus víctimas a denominar a la pequeña nación como “el país de las hamacas” a causa de las frecuentes sacudidas, no alarman a los lugareños.
Estos ven la perturbación como algo ya normal aunque no deja de ser temido, según manifestó una funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores a Prensa Latina.
De acuerdo con el Marn, el sismo del lunes fue localizado frente a la costa de Sonsonate, a 93 kilómetros al sur de Playa Los Cóbanos, en la Latitud (N) 12.7200, Longitud (O) -90.0510, y a una profundidad de 11,2 Kilómetros.
Estudios refieren que El Salvador es un país caracterizado por una geología joven dominada por la presencia de materiales volcánicos y una tectónica activa manifiesta a través de movimientos sísmicos, actividad volcánica y geotérmica.
El actual “enjambre” tiene un área epicentral que se concentra entre los municipios de Ahuachapán, San Lorenzo y Atiquizaya.
La Red Sísmica Nacional registró entre las 02:36 del 15 de julio y las 10:00, hora local, del 18 de julio, un total de 120 sacudidas.
De estas, 19 fueron sentidas por la población y las magnitudes oscilan entre 2,4 y 4,4 en la escala de Richter.
Un comunicado de la entidad informó que el origen de esta actividad es atribuido a la activación del sistema de fallas geológicas de la zona.
Asimismo alertó que no se descarta la ocurrencia de sismos de mayor magnitud o la activación de fallas cercanas, mientras por el comportamiento de las réplicas, dicha actividad podría extenderse por días o semanas.
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