«Hoy estamos siendo testigos de otra manifestación vívida de la política nazi, cuando la idea rusofóbica se promueve activamente desde las altas posiciones europeas para prohibir a todos los ciudadanos rusos ingresar a los países de la UE», detalló el titular durante el primer Congreso Internacional Antifascista.
En el evento que se celebra como parte de la VIII edición del Foro Técnico-Militar Internacional Army 2022, Shoigú lamentó que los principios fundamentales del orden mundial, las evaluaciones legales y políticas del Tribunal de Nuremberg están siendo ignoradas y revisadas cada vez más por los países individuales, en particular los bálticos.
«Las marchas de los legionarios de las SS se han vuelto tradicionales en Estonia y Letonia, donde se erigen monumentos y obeliscos a los criminales de guerra; las consignas y llamamientos nazis se escuchan abiertamente en las calles de las ciudades lituanas», especificó el ministro.
En la inauguración del evento Shoigú citó a Georgy Dimitrov, quien llamó al fascismo «chovinismo bestial, barbarie medieval y agresión desenfrenada contra otros pueblos y países».
Al respecto, recordó que en los años 30 del siglo pasado, se establecieron regímenes dictatoriales fascistas en España, Portugal, Rumania, Croacia y algunos otros Estados. “El nazismo alemán se convirtió en su forma más radical y agresiva», enfatizó.
En ese sentido, el jefe militar destacó que el ascenso de los nacionalsocialistas al poder se debió a su financiación por parte del capital internacional.
Shoigú argumentó que es bastante obvio la cooperación financiera y económica entre los círculos empresariales angloamericanos y nazis como uno de los principales factores que condujeron a la Segunda Guerra Mundial, la cual costó a la humanidad bajas sin precedentes.
El titular de Defensa rememoró que la más brutal fue la agresión contra la Unión Soviética, donde perecieron 27 millones de personas, de ellos 14 mil civiles, “ningún Estado en el mundo pagó tal precio”, consignó.
Asimismo, subrayó que «las lecciones de la historia son mal aprendidas por quienes, apoyándose en sus propias fuerzas, cometen actos de violencia».
“El bombardeo de Yugoslavia, las guerras en Afganistán, Irak y Libia, el cultivo de estructuras terroristas en Siria. Estos y otros crímenes similares siempre tienen iniciadores y perpetradores específicos”, denunció el ministro.
Shoigú aseguró que la responsabilidad de tales acciones y sus consecuencias recae completamente en el liderazgo de los Estados Unidos y de los demás miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
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