Sin embargo, hay críticas por el cierre de una instalación que desde el surgimiento de la pandemia utilizaron las autoridades para frenar los brotes y controlar la expansión del coronavirus.
Cuando muchos hablaban de crear hospitales de campaña, entre otras formas para tratar a los afectados, el gobierno optó por ese establecimiento y una engrasada maquinaria para preservar a los nacionales de esta afectación mundial a la salud.
En esta capital y al parecer en todo el país hay una cultura de protección y son pocos los que se aventuran a no usar mascarillas protectoras, reflejo -peses a los avances- de un temor al contagio, aun cuando la aplicación de vacunas es libre de costos.
El Ministerio de Salud remarcó la importancia que la aplicación de vacunas tuvo en el manejo de la pandemia en el país, algo que incluso destacó la Organización Mundial de la Salud.
Actualmente, las autoridades refieren que se reportaron 190 mil 818 casos de Covid-19, de los cuales 172 mil 310 se recuperaron, mientras que otros 14 mil 287 se mantienen activos.
En cuanto a muertes por la enfermedad, el país contabiliza cuatro mil 221, una cifra que emula con la de otras naciones de la región.
Según analistas, en el avance influyó el trabajo realizado en el denominado Hospital El Salvador, un megacentro que funcionó como vacunatorio hasta el domingo último.
No obstante, pese la baja de los contagios y la disminución de los fallecimientos, las autoridades orientaron a acudir a las unidades de salud, donde a falta de las vacunas Pfizer-Biotech y Moderna, la población recibirá Coronavac y Sinopharm, de procedencia china.
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