La falta de fondos, el liderazgo poco claro, la capacitación insuficiente del personal y el apoyo material conducen al hecho de que quienes ingresan al servicio militar lo dejan antes de lo previsto, refiere el documento.
El informe también indica que el departamento militar año tras año no proporcionó el reclutamiento requerido de empleados contratados (comandantes subalternos, soldados y marineros) y la falta de personal es de alrededor del 25 por ciento.
De acuerdo con el mensaje, el personal de las Fuerzas Armadas Suecas está formado por soldados contratados y reclutas.
En total, debería haber seis mil 850 empleados bajo contrato, pero en 2020 faltaban aquí mil 700 unidades de personal.
La dotación de personal se ve obstaculizada por la falta de atención de las fuerzas armadas, y en una situación de crisis, esta escasez es demasiado problemática en términos de preparación, aseveró la Auditora Jefe Helena Lindberg.
El parlamento sueco adoptó en 2009 un acuerdo sobre los contratistas, mientras el plazo para culminar la tarea de atraerlos en la cantidad de seis mil 850 personas se fijó en el año 2018.
Sin embargo, hasta la fecha, este objetivo nunca se ha logrado; los plazos siguen retrasándose.
Otro problema señalado en el informe del departamento de control y auditoría es el despido anticipado de los soldados contratados cuando se van sin cumplir el sexenio, que fue el punto de partida para la introducción de un nuevo sistema de reclutamiento del ejército.
En promedio, los contratistas dejan el servicio después de cuatro o cinco años y, en algunas unidades, dos o tres, al referir como razón principal la insatisfacción con el nivel de los salarios.
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