De acuerdo con el ministro de Economía y Finanzas, Pablo Arosemena, la activación de la microeconomía se hará con recursos de la banca pública por medio de los gobiernos locales.
De igual manera, el documento prevé un incremento salarial al sector de la educación tras un dictamen de la Corte Constitucional que obliga al ejecutivo a beneficiar a los profesores.
El plan de ingresos y gastos de la administración central se basaría en un precio del barril de petróleo de aproximadamente 65 dólares y, según el funcionario, no pretenden subir el valor de los impuestos.
El gobierno deberá enviar la proforma al legislativo antes del 1 de noviembre.
Estimaciones del Banco Mundial apuntan que la economía ecuatoriana está en el grupo de los países sin revertir el embate de la crisis económica causada por la pandemia de Covid-19, con un crecimiento previsto de apenas 2,8 por ciento en 2022.
El gobierno del presidente Guillermo Lasso presupuestó seis mil 433 millones de dólares para inversiones en obras públicas en 2022, pero a un trimestre de concluir el año, solo ha ejecutado el 44 por ciento de esa asignación, precisó el portal noticioso Primicias.
Arosemena reconoció en un foro organizado por el Banco Central del Ecuador que el recorte de la inversión sirve al ejecutivo para reducir el déficit, aunque por otro lado frena el crecimiento.
Esa medida, además, implica un malestar en la ciudadanía por problemas en la calidad de los servicios de salud y en otros sectores, lo cual se reflejó en el paro nacional de junio pasado.
La analista Wilma Salgado, quien fuera ministra de Economía durante el mandato del expresidente Rafael Correa, se refirió también al alto riesgo país existente para la inversión extranjera, que es consecuencia justamente de no dinamizar las obras públicas.
El ejecutivo solo se interesa en reforzar con más de nueve mil millones de dólares la reserva internacional a costa de un gran ajuste a los más pobres, expresó Salgado.
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