«La situación es estable y hasta ahora no vemos amenazas lo suficientemente graves para nuestra línea de frente», recalcó el funcionario en declaraciones al canal de televisión Rusia 24.
Balitsky señaló que las tropas rusas realizan una rotación sistemática y planificada para mantener en vigilancia las zonas, y «si fuera necesario introduciremos medidas de seguridad adicionales para prevenir ataques de grupos terroristas», agregó.
De acuerdo con el jefe en funciones, cada uno o dos grupos de saboteadores ucranianos son detenidos cada semana en la región de Zaporozhie.
Según Balitsky, los empleados de las fuerzas ucranianas ofrecen dinero a los adolescentes de ese territorio para reclutarlos en ‘ciertos servicios’.
«Los terroristas ucranianos usan principalmente a jóvenes menores de edad. Usan sus manos y ojos para monitorear, usando sus métodos, usando teléfonos. Los jóvenes de entre 13 y 15 años son los que más usan ahora, a quienes seducen con dinero», informó el gobernador interino.
Por su parte, las autoridades de la región realizan un trabajo activo con la población para advertirla sobre este modus operandi y los riesgos que contrae.
Desde el 24 de febrero último, Rusia lleva a cabo una operación militar especial para «desmilitarizar y desnazificar» Ucrania.
El presidente ruso, Vladímir Putin, calificó de genocidio los ataques de las tropas ucranianas durante ocho años a los territorios del Donbass.
El 30 de septiembre, los representantes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, las regiones de Zaporozhie y Jersón firmaron acuerdo tras referendo para unirse a Rusia.
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