El calendario mira hoy a los nórdicos en su debut el martes frente a Túnez, en tanto los teutones se estrenarán el miércoles con Japón.
Aunque el exjugador camerunés Samuel Eto´o dio como finalistas a Camerún contra Marruecos, lo cierto es que las apuestas africanas nunca son descartables, pero parecen todavía sin la madurez necesaria para llegar a las alturas.
Dicho esto, Túnez será a priori el examinador que puede desvelar en qué estado de forma llegan los vikingos, que no son ni mucho menos aquel cuadro glamoroso de Michael Laudrup en México 1986, ni de jugadores como Allan Simonsen, Jesper Olsen o Sophus Nielsen.
Tampoco del extraordinaro arquero Peter Schmeichel, aunque tiene un gran heredero, su hijo Kasper, y a una figura que conquistó con nombre propio a la afición del fútbol con enorme admiración: Christian Eriksen.
Eriksen es el líder por naturaleza del conjunto, después que el centrocampista estuviese a punto de fallecer por un paro cardíaco durante la Eurocopa 2021. Su recuperación, a gran nivel, es uno de los milagros del deporte.
Dinamarca terminó entre los 11 primeros puestos en cuatro de las cinco Copas del Mundo que disputó, teniendo como mejor resultado la clasificación a cuartos de final en Francia 1998.
Empero, más recientemente dio la clarinada al llegar a semifinales en el torneo continental. Muchos aseguran en España que la selección de Kasper Hjulmand es una de las tapadas de la liza qatarí en la que forma parte del grupo D, junto a
Francia, Australia y Túnez.
Sucede que a los franceses le tienen tomada la medida históricamente y este martes son amplios favoritos contra Túnez. Además de Eriksen y Schmeichel, tiene jugadores de calibre como Damsgaard, Delaney y Skov y Maehle.
Alemania merece espacio aparte. Ha perdurado en el tiempo la frase de Gary Lineker, cuando con cierta ironía afirmó: en fútbol juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes.
Ni tan así, pero gráfico para explicar los cuatro títulos universales de los germanos, tres subcampeonatos y tres terceros lugares, el palmarés más exitoso de la historia detrás de Brasil.
En Qatar 2022, bajo la batuta de Hansi Flick, quien logró una etapa triunfal con el Bayern de Munich, Alemania parece con grandes posibilidades de avanzar como primero del grupo E, aunque deberá salvar el escollo de España.
Los teutones se apoyan en el incombustible veterano Thomas Muller, Serge Gnabry, Leroy Sané, Joshua Kimmich, Kai Haverts y el jovencito Jamal Musiala, además del estelar guardameta Manuel Neuer.
Kimmich y Muller asumen casi por igual el liderazgo en la cancha, en tanto su capitán Neuer ofrece la seguridad bajo la portería. Por cierto, es candidato a ser sancionado por la FIFA, si como promete, llevará el brazalete arcoíris en defensa la comunidad Lgtbi.
mem/ft
















