Tenemos deudas dependientes de ese apoyo financiero que dejamos de cumplir como Ministerio de Educación porque carecemos de la donación, declaró la funcionaria, en medio de un receso parlamentario sobre la derogación de la Ley 6659/20 que protege esa cooperación del bloque, rechazada por importantes sectores sociales.
Morales aludió a un faltante de ocho millones de euros que debió desembolsar la UE en noviembre, mientras ese organismo espera por una decisión del Congreso sobre la eliminación o no del presupuesto para materiales escolares y alimentos, cuestionado por algunos como intromisión externa en la formación de los estudiantes.
Morales recordó que la falta de esos medios afectaría, en general, a unos 75 mil estudiantes, aunque en especial “están en riesgo” libros para educandos de enseñanza primaria y otros textos para complementar la formación técnica de unos 47 mil alumnos de bachillerato.
Estamos pendientes –subrayó- de lo que decida el Legislativo y cómo trabaje con la UE para que podamos recibir la donación sin condicionamientos, pues si no llega, “los ministerios de Hacienda y de Educación tendrán que ver de dónde sacan fondos para saldar las deudas”.
La Cancillería paraguaya llamó a mediados de mes a respetar la vigencia del convenio con el bloque europeo, dirigido a sustentar al denominado Plan nacional de Transformación Educativa, y calificó al convenio como “debidamente ratificado conforme a lo dispuesto por los mandatos constitucionales”.
El presidente Mario Abdo Benítez alertó que vetará el proyecto para cortar esa ayuda, ascendente a 38 millones de euros, posición opuesta a la mostrada por grupos de padres durante masivas marchas convocadas por la Red Ciudadana de la Niñez y la Adolescencia “en defensa de la patria potestad, la educación y la soberanía docente”.
Varias organizaciones y familiares de los educandos rechazan también esas y otras donaciones foráneas al sector docente, sobre todo cuando exigen imposiciones que, afirman, atentan contra la integridad física, psíquica y espiritual de los niños.
La posición contra la ayuda de la UE y otras entidades extranjeras al sector educacional es impugnada, además, por gremios de docentes, que exigen «reiniciar el proceso de mejoramiento educativo apegado a las leyes y a la Constitución».
Por su parte, la organización europea expresó su “creciente preocupación” sobre la posibilidad de que Paraguay anule el convenio de ayuda al sector educacional del país sudamericano.
La UE “no financia el proyecto de Transformación Educativa, ni decide el contenido de la malla curricular del sistema público educativo” de esta nación, expresa un comunicado circulado por el Equipo de Prensa e Información de la Delegación del bloque en esta capital.
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