El líder la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, informó que la pesquisa comenzará “en las próximas semanas”, porque pretenden analizar “cómo podemos prevenir eventos similares en el futuro”.
En medido de preocupaciones generalizadas acerca de si esta bancarrota podría extenderse a otras instituciones financieras regionales, el legislador de Nueva York opinó, sin embargo, que el sistema bancario del país es estable gracias a la acción rápida de la administración de Joe Biden, la Reserva Federal y la Corporación Federal de Seguros de Depósitos.
“Si el daño se hubiera extendido por todo nuestro sistema financiero, los depósitos y ahorros de decenas de millones de familias y pequeñas empresas podrían haber estado en grave riesgo”, comentó Schumer la víspera en declaraciones en el pleno de la Cámara Alta, según reportó la cadena CNN.
La propia televisora reseñó que la Comisión de Bolsa y Valores y el Departamento de Justicia se encuentran en las primeras etapas de su tanteo sobre el desastre de SVB.
Ambas agencias federales indagan lo sucedido, así como las acciones de los altos ejecutivos en el período previo a la decisión de los reguladores federales de intervenir en el banco la semana pasada, dijo una fuente sin identificar, citada por el medio de prensa.
Este martes, la agencia calificadora Moody’s Investors Service rebajó su perspectiva para todo el sector bancario estadounidense después de colocar a seis de sus instituciones en revisión tras el sonado colapso.
No obstante, el presidente Biden afirmó el lunes que la banca aquí es segura, lo que observadores aprecian como un intento suyo por transmitir confianza a los ciudadanos mientras crecen los temores globales de un efecto dominó.
El mandatario instó igualmente al Congreso y a los reguladores a “fortalecer las reglas” y advirtió que ninguna de las pérdidas será una carga para los contribuyentes.
Recordó el diario Independent (edición español) que los reguladores cerraron el Silicon Valley Bank el viernes después de que los depositantes se apresuraron a retirar todos sus fondos.
Fundado en 1983, el SVB era, hasta el instante de su estrepitosa caída, el decimosexto banco comercial de Estados Unidos y prestaba sus servicios a casi la mitad de las empresas de tecnología del país y otras, respaldadas por capital riesgo.
Sus sucursales están dispersas en Alemania, Canadá, China, Dinamarca, Irlanda, Israel, Reino Unido y Suecia.
Entretanto el Signature Bank fue cerrado por el gobierno ante la luz roja del eventual colapso, pero garantizó sus depósitos.
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