La jefa de Gobierno local y su homólogo del país norteño, Justin Trudeau, hablaron durante el fin de semana último y expresaron «su preocupación por el deterioro de la seguridad» en esa nación vecina y la necesidad de ayudar a hacer frente a las crisis existentes allí.
Ambos líderes subrayaron la importancia del papel de la Comunidad del Caribe (Caricom) en el apoyo a un diálogo político inclusivo y reiteraron su compromiso para abordar juntos las necesidades urgentes del pueblo haitiano, señaló el comunicado.
Tanto Mottley como Trudeau también discutieron «la importancia de mejorar el acceso a la financiación en condiciones favorables para los Estados vulnerables a los impactos del cambio climático», amplió el texto.
Analizaron además sus funciones como copresidentes del grupo de Defensores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los próximos pasos para avanzar en las prioridades y garantizar un progreso continuo.
Caricom llamó en su cumbre de mediados de febrero pasado a desempeñar un papel de mayor liderazgo para abordar el deterioro de la situación en Haití.
Ese territorio, ahora frente a un conflicto interno, es un miembro del bloque integracionista con el cual hay vínculos morales y políticos y obligaciones, resaltó la Declaración Final de la 44 Reunión de jefes de Gobierno.
Trudeau y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, emitieron a fines de marzo último una declaración conjunta, en la cual plantearon aumentar el apoyo comunitario al pueblo de Haití.
Analistas del área criticaron en lo inmediato esa visión colonizadora de ambas naciones y argumentaron sus sospechas por los ofrecimientos de seguridad, ayuda humanitaria y un mayor apoyo a la Policía Nacional.
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