Los ataques e incendios contra vehículos e instituciones, entre ellas comisarías, bancos, escuelas y sedes administrativas, generaron caos en varias ciudades del país, desde esta capital hasta urbes como Lyon, Marsella, Estrasburgo, Reims y Nantes.
Según reportes de medios de prensa y testigos, fuerzas antimotines, helicópteros e incluso blindados (uno se encuentra en Nanterre) han sido desplegados en las últimas horas del jueves y comienzos del viernes, en medio de llamados a la calma del presidente Emmanuel Macron y a dejar que la justicia siga su curso.
Alrededor de la mitad de las detenciones tuvieron lugar hasta el momento en la Región Parisina, donde la Prefectura capitalina divulgó en las redes sociales que los agentes y todos sus recursos están movilizados.
El martes, un policía disparó mortalmente en Nanterre contra el adolescente de 17 años Nahel, quien se habría negado a detener el vehículo durante un control.
Si bien el uniformado alegó en principio “defensa propia”, un video circulado en las redes sociales genera indignación, al contradecir esa versión.
El policía en cuestión se encuentra detenido y bajo un proceso judicial, en un contexto de mucha tensión y de renovadas denuncias de uso excesivo de la fuerza por agentes del orden.
Esta tarde, miles de personas marcharon en Nanterre para exigir justicia, entre ellas Mounia, la madre de Nahel.
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